La Osteoartrosis (OA), es una enfermedad que afecta las articulaciones y se presenta conforme aumenta nuestra edad. Es la degeneración del cartílago articular, el cual es un tejido elástico y resistente que cubre a distintos huesos, impidiendo el roce y contacto directo entre ellos y previniendo su desgaste. De esta manera el cartílago funciona como amortiguador y permite el adecuado funcionamiento de la articulación. Cuando este cartílago se daña, desgasta o rompe, aparece la osteoartrosis. Esta enfermedad se presenta a partir de los 50 años.

Los huesos expuestos se friccionan lo que provoca dolor, hinchazón, pérdida de movimiento de la articulación y deformaciones.
Generalmente, la Osteoartrosis progresa con lentitud. Entre los síntomas locales se encuentran dolor, tumefacción, rigidez por períodos breves, sinovitis, deformidad y “ruidos” articulares. El dolor aparece después del “sobreuso” articular y se alivia con el reposo; pero, más tarde, puede aparecer al mínimo movimiento o aún en el reposo nocturno.
¿Cuales son sus causas?
Los investigadores han demostrado que existen varios factores que aumentan el riesgo de desarrollar OA. Entre dichos factores se incluyen la herencia, la obesidad, lesiones de las articulaciones, uso excesivo repetido de ciertas articulaciones, debilidad muscular y lesiones de los nervios. Estos factores son analizados a continuación.
Herencia
En algunas familias, la osteoartrosis puede resultar por un defecto hereditario en uno de los genes responsables del colágeno, uno de los componentes proteínicos principales del cartílago. Esto resulta en cartílago defectuoso y que se deteriora con mayor rapidez.
Obesidad
Los estudios indican que la obesidad incrementa el riesgo de OA en la rodilla. Los investigadores descubrieron que el peso corporal durante los años medios y tardíos parece ser el factor de mayor importancia en cuanto al riesgo de que una persona desarrolle osteoartrosis de la rodilla. Por lo tanto, evitar el aumento excesivo de peso a medida que pasan los años o adelgazar podría ayudar a prevenir la osteoartrosis de la rodilla.
Debilidad muscular
Los estudios han comprobado que los individuos con cuadríceps (músculos superiores del muslo) débiles podrían ser más propensos a desarrollar OA de la rodilla que aquellos que no padecen de debilidad muscular. Asimismo, es más probable que la OA de la rodilla progrese si los cuadríceps son débiles.
Lesión o uso excesivo (ocupacional)
Algunas personas desarrollan osteoartrosis en ciertas articulaciones debido a lesiones o usos excesivos de tipo específico. Por ejemplo, los jugadores de fútbol americano o de balompié que se lesionan la rodilla podrían tener riesgos más altos. Evitar el trauma o lesiones de las articulaciones puede ayudar a prevenir la osteoartrosis.
Las articulaciones que se utilizan repetidas veces en ciertas labores podrían desarrollar osteoartrosis. Las labores que requieren doblar las rodillas múltiples veces parecen incrementar el riesgo de OA de las rodillas. Hay estudios que indican, por ejemplo, que los mineros o los trabajadores de los astilleros o portuarios tienen tasas más altas de OA de las rodillas.
Envejecimiento
La frecuencia de OA aumenta con la edad, y es más común en personas mayores de 65. La OA afecta a hombres y mujeres. Hasta los 50 años, la OA es más común en hombres. Después de esta edad, es más común en las mujeres.
El diagnóstico de la OA es esencialmente clínico y se confirma con análisis del líquido sinovial y estudios por imágenes. Las opciones terapéuticas actuales tienen por objetivo minimizar el dolor y la rigidez de las articulaciones para que el paciente pueda tener mejor calidad de vida, pero no hay un tratamiento que erradique la OA, como tampoco una cura ya que la degeneración del cartílago no puede revertirse.
Diferencias entre la osteoartrosis y la artritis reumatoide
Algunos confunden la osteoartrosis con la artritis reumatoide. Como podrá apreciar a continuación, éstas son enfermedades muy distintas. Algunas personas pueden tener osteoartrosis y artritis reumatoide al mismo tiempo.
Es posible también que algunos confundan la osteoartrosis con la osteoporosis. Ambas enfermedades se centran en problemas con los huesos, pero no son iguales. La osteoporosis hace que los huesos pierdan masa y se vuelvan quebradizos, lo que puede ocasionar fracturas dolorosas.

Osteoartrosis
- Por lo general comienza después de los 40 años.
- Afecta aproximadamente a 27 millones de adultos en este país.
- Suele desarrollarse lentamente a lo largo de muchos años.
- Afecta algunas articulaciones y puede presentarse en ambos lados del cuerpo.
- El enrojecimiento, calor e hinchazón suelen ser mínimos. La rigidez matinal es frecuente y puede ser severa, pero breve (menos de 30 minutos).
- Normalmente afecta sólo determinadas articulaciones, como las de las manos, las caderas, las rodillas y la columna vertebral. Rara vez afecta las muñecas, los codos o los tobillos, excepto como consecuencia de una lesión.
- No causa una sensación generalizada de enfermedad.
Artritis reumatoide
- Suele comenzar entre los 30 y los 60 años.
- Afecta a aproximadamente 1.5 millones de adultos en este país.
- Puede desarrollarse súbitamente, en semanas o meses.
- Normalmente afecta muchas articulaciones, pero es frecuente que comience en las articulaciones pequeñas en ambos lados del cuerpo.
- Causa enrojecimiento, calor, hinchazón y rigidez matinal en las articulaciones (la cual con frecuencia dura horas).
- Afecta muchas articulaciones, como muñecas, codos, hombros, caderas, rodillas y tobillos.
- Suele causar una sensación general de enfermedad y fatiga, así como pérdida de peso.
Los cambios en el estilo de vida y ciertos tratamientos son clave para tratar los dolores y discapacidades, pero otro componente importante del tratamiento es tu propia perspectiva de la vida.
Tu capacidad de enfrentar problemas a pesar de los dolores y discapacidades provocados por la osteoartrosis suele determinar cuánto afectará la enfermedad tu vida diaria. Habla con tu médico si te sientes frustrado, dado que él puede darte ideas para enfrentar los problemas o derivarte a alguien que te pueda ayudar.