¿Cómo prevenir fracturas en adultos mayores?

El cuerpo humano adulto cuenta con 206 huesos, y aunque son resistentes a diversos tipos de impactos, no es raro que se rompan a causa de accidentes y tengamos como resultado fracturas. Conforme avanza nuestra edad el riesgo de sufrir una fractura ósea aumenta de manera significativa. La osteoporosis  es la base fundamental del problema.

La osteoporosis es la enfermedad ósea más frecuente. Clínicamente se observa una reducción de la masa ósea hasta un umbral bajo el cual es previsible la fractura (umbral de fractura).

La osteoporosis senil se manifiesta a partir de los 70 años de edad, existiendo una pérdida proporcional entre hueso trabecular y hueso compacto.

 

 

La consecuencia más frecuente de esta patología es la tendencia a las fracturas, siendo las localizaciones más frecuentes: la columna vertebral, el húmero, radio y la cadera,  ésta última es la complicación más grave y frecuente. Aunque también, con menor incidencia, podemos encontrar fracturas en las costillas, pelvis, tobillos, y metatarsianos.

El proceso natural de envejecimiento hace que con el tiempo se pierda agilidad, fuerza y sentido del equilibrio. Todo ello se traduce en un aumento considerable del riesgo de caídas, mientras que la fragilidad ósea determina el riesgo de sufrir una fractura.

Es por estas razones que entre un 5 y 10% de las caídas que sufren las personas mayores tienen como resultado una fractura ósea, especialmente de muñeca, hombro y cadera o cabeza del fémur, que suelen ser los puntos de impacto habituales. El riesgo de fractura como consecuencia de una caída aumenta hasta un 30% en las personas de más de 80 años.

   Mujer anciana usando bastón

 

 

Prevención de las fracturas óseas

Además de prevenir o tratar la osteoporosis, la mayoría de las fracturas óseas no se producirían si se adoptaran una serie de medidas para evitar las caídas. Para ello es importante ser conscientes de las propias limitaciones: pérdida de fuerza y agilidad y aceptar la necesidad de utilizar bastón o caminador para compensar la pérdida de equilibrio.

Hay que decir que la mayoría de las caídas y por tanto las fracturas óseas se producen en el hogar, es ahí donde se deben adoptar las principales medidas preventivas:

    

  • Quitar las alfombras para evitar tropezar con los bordes.
  • Poner pasamanos o puntos de apoyo en el baño.
  • Iluminar convenientemente la casa y en particular el dormitorio y el baño para distinguir con claridad cualquier obstáculo.
  • Evitar actitudes de riesgo, como subirse a una silla para alcanzar objetos situados en zonas altas.
  • Si hay escaleras, bajarlas y subirlas apoyándose en el pasamanos y asegurar el apoyo correcto del pie en cada escalón.

 

Pese a todo, la calle es también un escenario frecuente de caídas. Las escaleras, el desnivel entre la acera, los escalones para subir al transporte público o los agujeros en el suelo son obstáculos con los que hay que tener mucho cuidado y mirar dónde se pisa, para evitar una caída y con ella la posibilidad de que se produzca una fractura.

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